Origen de las semillas
· La semilla es una unidad reproductiva compleja, las plantas vasculares superiores, que se forma a partir del óvulo vegetal, generalmente después de la fertilización. Se encuentra en las plantas con flores (angiospermas) y en las gimnospermas. En las angiospermas los óvulos se desarrollan dentro de un ovario, en tanto que en las gimnospermas la estructura que los contiene es muy diferente, pues no constituye una verdadera flor; sin embargo, la estructura de las semillas de estas plantas es básicamente similar a la de flores.
Conceptos importantes
· La semilla es el principal órgano reproductivo de la gran mayoría de las plantas superiores terrestres y acuáticas. Ésta desempeña una función fundamental en la renovación, persistencia y dispersión de las poblaciones de plantas, regeneración de los bosques y sucesión ecológica. En la naturaleza, la semilla es una fuente de alimento básico para muchos animales. También, mediante la producción agrícola, la semilla es esencial para el ser humano, cuyo alimento principal está constituido por semillas, directa o indirectamente, que sirven también de alimento para varios animales domésticos. Las semillas pueden almacenarse vivas por largos períodos, asegurándose así la preservación de especies y variedades de plantas valiosas. Las semillas son la unidad de reproducción de las plantas y tienen la función de multiplicar y perpetuar la especie a la que pertenecen, siendo uno de los elementos más eficaces para que esta se disperse en tiempo y espacio. Constituyen el mecanismo de perennización por el que las plantas perduran generación tras generación. Son también la unidad móvil de la planta. Las semillas son el medio a través del cual, aún de manera pasiva, las plantas encuentran nuevos sitios y microambientes. En todo cultivo es imprescindible tener en cuenta la calidad de la semilla para su éxito. Las semillas son el punto de partida para la producción y es indispensable que tenga una buena respuesta en las condiciones de siembra y que produzca plántulas vigorosas, para alcanzar el máximo rendimiento. Desde un punto de vista sustentable, es imposible obtener una buena cosecha si no se parte de una semilla de calidad, ya que un cultivo puede resultar de una calidad inferior a la semilla sembrada, pero nunca mejor que ella. Indiscutiblemente, la semilla de buena calidad representa el insumo estratégico por excelencia que permite sustentar las actividades agrícolas, contribuyendo significativamente a mejorar su producción en términos de calidad y rentabilidad. Por tal motivo, son de gran interés científico-técnico los trabajos encaminados a estimular y prolongar la germinación y posterior conservación de las semillas, para poder elevar la productividad de los cultivos de forma sostenible y enfrentar los cambios en el entorno de manera más apropiada.
Tipos de semillas
· Semillas criollas: este concepto hace referencia a una tipología de semillas que se adaptan al entorno gracias a un proceso de selección natural o manual.
· Semillas mejoradas: la característica principal de las semillas mejoradas es que son un tipo de semillas escogidas con la ayuda del hombre, con técnicas y procesos de polinización controlada.
· Semillas Baby: Con el resultado de unos granos tiernos, con un toque especial de dulzor, delicados y de una textura y coloración brillante, son un tipo de semillas que han sido tratadas para detener su desarrollo.
· Semillas Híbridas: estas semillas tienen muchas ventajas, como es el hecho de que puedan fructificar de forma óptima en condiciones climáticas de todo tipo, sean ambientes cálidos, fríos, secos, etc.
· Semillas de hortalizas: su tipología abarca mucha variedad, en cuanto a tamaño y a formas. La germinación es diferente en todos los casos, pero es común la necesidad de humedad y de un riego adecuado, para que la semilla germine y progrese de una forma óptima para la producción.
· Semillas de flores: muy distinta en cuanto a formas, tamaño, colores y texturas, desde el negro hasta una tonalidad color crema.
· Semillas de frutas: cada fruta tiene un tipo diferente de semilla.
· Semillas comestibles: un ejemplo, en las semillas de girasol (las conocidas “pipas”), producidas para su consumo humano directamente. También está el caso del comino, la mostaza, legumbres, frutos secos, sésamo, etc. En lo referido al aporte en nutrientes, la mayoría de las semillas comestibles contiene una elevada proporción de proteínas y vitamina B, algunos minerales como el calcio, e incluso vitamina E.
Características de las semillas
· La semilla se produce por la maduración de un óvulo de una gimnosperma o de una angiosperma. Una semilla contiene un embrión del que puede desarrollarse una nueva planta bajo condiciones apropiadas. También contiene una fuente de alimento almacenado y está envuelta en una cubierta protectora. A diferencia de los animales, las plantas están limitadas en su habilidad de buscar las condiciones favorables para la vida y el crecimiento. Por consiguiente, han evolucionado de muy diversas formas para propagarse y aumentar la población a través de las semillas. Una semilla debe llegar a la localización adecuada en el momento óptimo de germinación. Estas propiedades que fomentan la producción de la siguiente generación es posible que estén más relacionadas con los frutos que con las mismas semillas, ya que la función típica de la semilla es la de servir de mecanismo retardante, permitiendo suspender el crecimiento si las condiciones no son favorables o dar el tiempo necesario para su dispersión. Cada especie logra su objetivo de una forma diferente: produciendo gran cantidad de semillas, envolviendo las semillas en duras capas que se van ablandando con las lluvias y el frío invernal para germinar.
Adaptaciones con base al estructura
· Las adaptaciones reproductivas que se desarrollaron en las plantas con semilla incluyen óvulos, polen, tubos polínicos y polinización por animales.
Un ovulo es una estructura reproductiva femenina en las plantas con semillas que contiene un pequeño gametofito femenino. El gametofito produce una ovocélula. Después de que el óvulo es fecundado por el espermatozoide, éste se convierte en una semilla.
Un grano de polen es un pequeño gametofito masculino encerrado dentro de una cápsula dura. Esta cápsula transporta espermatozoides hacia un óvulo a la vez que previene que se seque. Los granos de polen no pueden nadar, pero son muy ligeros, así que el viento puede transportarlos. De esta forma, los granos pueden viajar a través del aire en lugar del agua.
El polen que lleva el viento podría aterrizar en cualquier parte y desperdiciarse. Otra adaptación resolvió este problema. Las plantas desarrollaron rasgos que atraían a ciertos animales polinizadores . Al igual que las abejas, un polinizador lleva polen en su cuerpo y lo transporta directamente a otra planta de la misma especie. Esto aumenta enormemente la probabilidad de que ocurra la fecundación.
El polen también desarrolló la capacidad de crear un tubo, llamado tubo polínico , a través del cual el espermatozoide puede ser transferido directamente desde el grano de polen hacia el óvulo. Esto permitió que el espermatozoide alcanzara el óvulo sin desplazarse a través de una capa de agua, lo cual finalmente liberó a las plantas de la dependencia de la humedad para reproducirse.
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